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El fiscal Bidone responsabiliza a los hermanos Lanatta de entregar a Forza, Bina y Ferrón. En la investigación judicial se conjetura que Víctor y Marcelo Schillaci habrían ejecutado al trío en una vivienda de los Lanatta.
BUENOS AIRES.- El 13 de agosto de 2008 aparecieron los cuerpos de Damián Ferrón, Leopoldo Bina y Sebastián Forza. Fue el comienzo de la trama denominada "Mafia de los medicamentos" que terminó atravesando la vida política y gremial de la Argentina. Ayer, 18 meses después, la Justicia realizó tres detenciones (y cuatro imputaciones) que serían la punta del ovillo para resolver esta causa también conocida como el "Triple crimen de General Rodríguez". Ayer, también fue reconocida la vivienda donde las víctimas podrían haber sido ejecutadas el mismo día que desaparecieron, el 7 de agosto del mismo año, en la calle Nicolás Videla 631, de Quilmes.
En una decena de allanamientos realizados por la Gendarmería nacional en el sur del Gran Buenos Aires, fueron arrestados los hermanos Víctor Gabriel y Marcelo Javier Schillaci, quienes tienen "un historial en Quilmes, acreditado en más de 20 o 30 causas, donde testigos los señalan como personas que se dedicaban a realizar secuestros exprés en esta zona", según reveló el fiscal de Mercedes Juan Bidone.
Los otros dos implicados también son un dúo de hermanos. Cristian Daniel Lanatta también fue imputado en la causa, aunque permanece preso desde hace dos meses en el penal de Sierra Chica por robo calificado, y su hermano Martín Lanatta, también propietario de la vivienda, negoció a través su abogado la entrega que se hizo en la ciudad de La Plata. Apenas lo hizo ayer a las 17, prestó declaración en los Tribunales de Mercedes. Martín Lanatta es gestor del Registro Nacional de Armas (Renar) El fiscal señaló que está acreditado que este último "formaba sociedad con finalidades de comercialización de medicamentos" con Forza. En declaraciones a Todo Noticias (TN), el diputado Sebastián Cinquerrui, de la Coalición Cívica, dijo que Martín Lanatta es un peronista conocido en Quilmes y está vinculado al Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien negó esa versión.
Los cuatro implicados están acusados "de privación ilegal de la libertad agravada y homicidio agravado en calidad de coautores", en la causa a cargo del juez de Garantías número 1, Marcelo Romero.
Bidone afirmó que "lo que está descartado" es que el descampado de General Rodríguez donde aparecieron los cadáveres haya sido el lugar de la ejecución", y añadió que la hipótesis de que el crimen había sido encargado por un empresario del rubro farmacéutico, "se enmarca en esa pista".
"A nuestro juicio, así como este crimen fue triple, también el móvil fue triple, porque tiene que ver con la mesa de dinero -con la famosa fuga de cheques-, con los medicamentos falsos y, como detonante, con el tráfico de efedrina", indicó Bidone. El fiscal manifestó que existe "la fuerte probabilidad" de que el domicilio de Quilmes "es el lugar donde habrían estado las víctimas por última vez, durante una hora", antes de ser asesinados y de que se hallen los cuerpos. Consultado si los mataron en la vivienda allanada en Quilmes, respondió: "No lo puedo negar ni afirmar categóricamente", y admitió que "es probable" que el crimen se haya registrado "el mismo día de la desaparición", aunque insistió en que todavía no puede determinarse fehacientemente esa hipótesis.
Bidone precisó además que Martín Lanatta y Sebastián Forza "eran conocidos, después se hicieron amigos, tenían amigos en común e hicieron negocios en común". El fiscal explicó a la agencia DPA que una de las líneas investigativas que siguió, apuntó a un cargamento de efedrina que fue adulterado y que, quienes lo recibieron, al detectar la adulteración, decidieron matar a Forza, a Ferrón y a Bina.
Cuando le preguntaron si fue Lanatta quien le entregó a Forza ese cargamento de efedrina adulterada para que se lo dé a narcotraficantes mexicanos, el fiscal admitió que es una de las hipótesis que se están investigando. Según publicó el diario "Clarín", Martín Lanatta era uno de los socios de la empresa Elvestre Argentina, que se dedicaba a la venta de medicamentos, y es investigado por la justicia.
El abogado de las familias de las víctimas del triple crimen, Miguel Angel Pierri, dijo a Télam que cree que los detenidos "son los que ordenaron matar o los que mataron" a Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. "Estamos analizando si estamos frente a los autores materiales o intelectuales, eso no quita que haya más detenciones". (DyN, DPA y TELAM) |
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