Se tratará en cuatro comisiones de Diputados. El conflicto es por el tope horario.
Por: Fabián Debesa
Las presiones empresarias y la reacción de los "bolicheros" demoran la sanción de las leyes que restringen la actividad nocturna en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa que pretende limitar el horario de permanencia de jóvenes en locales nocturnos y la venta de alcohol en esos lugares está aprobada desde hace más de dos semanas, pero todavía no pudo ser debatida en Diputados.
Los legisladores decidieron enviar la propuesta a cuatro comisiones y el reglamento exige el aval de por lo menos dos. Según advierten en el parlamento, la norma que limita la nocturnidad se debatiría en por lo menos dos semanas.
"Queremos evaluarlo y llevarlo al recinto antes de fin de octubre para que pueda entrar en vigencia en el verano", dijo el diputado Sebastián Cinquerrui (CC) a cargo de la comisión de Adicciones.
La iniciativa oficial tuvo un paso rápido por el Senado. Por amplia mayoría se votó establecer como tope horario las 5.30 para cerrar los boliches y fijar las 4.30 para la clausura de las barras que venden alcohol.
Aunque el gobernador Daniel Scioli anunció que la propuesta estaba "acordada" con los comerciantes del sector, ahora surgen reacciones. El miércoles hubo una marcha en la Capital Federal. Consideran que la limitación pone en riesgo el negocio. "Tiene que haber una pauta conjunta con el gobierno de la Ciudad. De otra manera habrá un éxodo todos los fines de semana", dijeron en la Cámara de Confiterías Bailables de La Plata. "Sí a los controles, no a la restricción" es la consigna de los comerciantes.
Los senadores incluyeron la prohibición de venta de energizantes en boliches. En la Legislatura admiten que ese punto provocó una fuerte presión de las empresas fabricantes de esas bebidas.
Según el proyecto que tiene media sanción, no se podrá expender bebidas en recipientes mayores a 350 centímetros cúbicos, para evitar la comercialización de las denominadas "jarras locas", cócteles que algunos locales venden en medidas de más de un litro.
En forma paralela a la gestión parlamentaria, se intensificaron los operativos de control nocturnos. Los fines de semana salen inspectores a verificar el cumplimiento de la ley que prohíbe la venta de alcohol a menores. En el último mes se clausuraron 43 establecimientos por infracciones. Y el gobierno informó que el último fin de semana de septiembre (del que pasó aún no se difundieron datos) el número de intoxicados por alcohol se redujo un 77%. |