"Las denuncias son un disparate sin consistencia", aseguró Randazzo; no obstante, reconoció dificultades para controlar los aportes de privados
El debate por el posible vínculo entre el narcotráfico y el financiamiento de las campañas electorales del kirchnerismo, que volvió a ocupar el centro de la escena política tras el triple crimen de General Rodríguez, registró una dura reacción del Gobierno.
Pocas horas después de que La Casa Blanca mostrara su preocupación por "el rápido crecimiento del comercio ilegal de efedrina y otros precursores químicos" en la Argentina a través del embajador Earl Anthony Wayne y de que el secretario adjunto para América latina del Departamento de Estado, Thomas Shannon, discutiera el tema con la presidenta Cristina Kirchner, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, desestimó las sospechas de la oposición sobre la supuesta relación entre el narcotráfico y los aportes de campaña.
"Es un absoluto disparate", fue la lacónica respuesta de Randazzo a una consulta sobre la denuncia sobre el tema que presentó la Coalición Cívica.
Relación. Diputados de la fuerza que lidera Elisa Carrió pidieron a la Justicia que, en particular, investigue las donaciones de empresas del área de la salud a la campaña presidencial de Cristiina Kirchner, luego de que trascendiera que Sebastián Forza, uno de los jóvenes asesinados hace dos semanas, había aportado 200.000 pesos a través de su laboratorio Seacamp SA.
Ayer, los legisladores de la CC Sebastián Cinquerrui y Fernando Sánchez se presentaron ante el juez federal Ariel Lijo para ampliar la denuncia presentada la semana pasada.
Los legisladores también tuvieron en cuenta un relevamiento publicado por LA NACION según el que los mayores aportantes del kirchnerismo fueron, justamente, empresas ligadas a los servicios de salud.
Pese a su duro diagnóstico, Randazzo concedió que la participación de entidades privadas en el financiamiento de la política plantea dificultados. "Cuando financian empresas puede haber dificultades", admitió. No obstante, insistió: "Ello no implica que haya un correlato entre el financiamiento de las campañas con el narcotráfico: es un disparate que no tiene ninguna consistencia". |