Labor Legislativa  
 
  Presidencia Comisión Prevención de las Adicciones  
 
  Documentos sobre las Investigaciones  
 
  Prensa  
 
  Trayectoria y Transparencia  
 
 

Salcedo, el negador

 
  Buenos Aires, 16 de marzo 2008 - Crítica de la Argentina  
 

El jefe de la Policía bonaerense nombrado por el gobernador Daniel Scioli negaba la existencia del paco y también la represión ilegal de la dictadura.

Diego Schurman

Pasado. Salcedo es coordinador de una organización que colaboró con los militares en 1976.
El informe es de dos carillas. Y en su tramo más saliente dice:

Informo a usted que a la fecha en el ámbito de Policía Científica se han realizado alrededor de 350 pericias, número directamente proporcional a la cantidad de procedimientos efectuados.

En lo referido a COCAÍNA, una gran cantidad de procedimientos fueron sindicados como secuestros de “PACO” (o sea, pasta de cocaína).

El Paco resulta ser el residuo de descarte en la elaboración de la “Pasta Cruda” (luego del pisado de las hojas de coca). Resulta suponer que este tipo de tareas en el proceso de elaboración de la COCAÍNA, no se realiza en nuestro ámbito provincial por los resultados de laboratorio, sólo llega a PASTA BASE O COCAÍNA PURA, debido a su mayor facilidad para el transporte.

El relevamiento está fechado el 23 de mayo de 2006. La recibió el entonces ministro de Seguridad, León Arslanian. Pero la curiosidad reside en el autor de las líneas: el comisario general Daniel Alejandro Salcedo, por entonces director General de la Policía Científica. Hoy Salcedo es el hombre a quien el gobernador Daniel Scioli confió la jefatura de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

Las conclusiones del informe contradicen los procedimientos que por esa misma fecha realizaron la Procuración General ante la Suprema Corte de Justicia y el Ministerio de Seguridad de la Provincia en conjunto. Según un informe de esas dependencias, sólo entre el 11 de diciembre de 2005 hasta el 16 de julio de 2006, se incautaron 1.333 kilos de paco.

Los medios revelaron la aparición de estas cocinas desde mucho antes del texto que Salcedo le envió a Arslanian. Desde enero de 2004 a junio de 2005 se hallaron 28 laboratorios clandestinos con capacidad para producir unos 2.000 kilos de cocaína al año y una cantidad similar de paco. De esos 28 laboratorios, 13 funcionaban en el conurbano bonaerense y Capital Federal.

En la actualidad los países que cultivan la hoja de coca la envían en forma de pasta hacia otros que tienen industria química para procesarla. Argentina cumple un doble requisito para el negocio: tiene industria química y la circulación de los químicos es más flexible.

De la pasta base se produce clorhidrato de coca y lo que sobra de ese proceso es el insumo para el paco. Esa escoria tiene una utilidad económica en el territorio donde están las cocinas ya que exportarlo no es redituable. La proliferación de paco en el país revela entonces que el proceso químico se realiza en cocinas locales.

¿Por qué Salcedo niega la existencia del paco? Es fácil de imaginar. Aunque muy pocos se atreven a decirlo. Crítica de la Argentina se comunicó con varios legisladores provinciales. Sólo uno decidió hablar públicamente: el diputado de la Coalición Cívica y presidente de la Comisión de Adicciones de la Cámara de Diputados bonaerense, Sebastián Cinquerrui.

“Salcedo miente. No puede existir la aparición del paco y la cocina si no hay complicidad de la política, la justicia y la policía. Los tres funcionan de manera articulada y en forma de red para explotar un negocio altamente rentable. Negar la existencia del paco en la provincia de Buenos Aires es negar la instalación de cocinas y el nuevo rol de la Argentina en la fábrica mundial de droga. Negarlo es negar que la Argentina ha dejado de ser un país de tránsito y consumo para convertirse en un país productor”, sostuvo.

De Priebke a Pando. Esta visto, Salcedo es un hombre de negar. Pero no es manía de ahora ni de 2006, cuando escribió su carta negadora. Desde mucho antes el ahora mandamás de la Policía bonaerense integra una cofradía de negadores.

El comisario es coordinador de las carreras universitarias de Licenciatura en Criminalística y Seguridad Ciudadana en la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA), una organización que colaboró con los altos jefes militares entre 1976 y 1983 y que niega los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura.

La sede que tiene FASTA en Bariloche funcionó durante años en el colegio Primo Carraro, por un convenio con la Agrupación Germano Argentina, que presidía el genocida nazi Erich Priebke. La organización también apoya los reclamos de Cecilia Pando contra lo que considera “presos políticos”, en alusión a militares y policías sentenciados por la Justicia por haber sido partícipes de “un genocidio”.

El fundador de FASTA es Fray Aníbal Fosbery. Según el periodista Horacio Verbitsky, la primera universidad que condujo Fosbery “fue la del Norte Santo Tomás de Aquino y el primer colegio el Boisdron, ambos en Tucumán”. El ex diputado nacional Rodolfo Vargas Aignasse, cuyo hermano Guillermo fue detenido-desaparecido durante la dictadura, sostuvo Fosbery, se reunía con Antonio Bussi para decidir qué personas iban a ser secuestradas.

El artículo recuerda que entre los panelistas de un seminario de FASTA estuvieron Enrique Díaz Araujo, uno de los organizadores de las giras por Cuyo del ex coronel Mohamed Seineldín; Vicente Massot, funcionario de Carlos Menem y ex editor de la revista filonazi Cabildo; y Héctor Hernández, quien trabajó en la fiscalía de Estado provincial, cuyo titular era Roberto Durrieu, el principal asesor de Juan Carlos Blumberg.

Salcedo también participó de ese seminario. Eso no lo niega.

El gobierno prefiere hacer silencio

El último 3 de marzo, en la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense, Daniel Scioli hizo referencia al paco. “Quiero agradecer aquí a la población por el compromiso que está demostrando en la lucha sin cuartel contra la droga, cualquiera que sea y en particular el paco, que ataca a los que menos tienen y más sufren, y envenena el presente y futuro de nuestros chicos”, dijo el gobernador.

Todo una paradoja. Daniel Salcedo, el hombre que el mandatario incorporó a su equipo, entre otras cosas, para combatir la droga, ahora calla sobre el tema –este diario intentó en vano ubicarlo en su teléfono celular– cuando hace menos de dos años negó que el paco esté siendo elaborado en el distrito.

Salcedo, de 50 años, llegó a la provincia con la anuencia del ministro de Seguridad, Carlos Stornelli. En los corrillos políticos se lo menciona como un hombre de Daniel Hadad, aunque voceros de La Plata niegan que el empresario haya influido en su nombramiento.

Hace diez días la revista Veintitrés se ocupó de Salcedo. Lo llevó a su tapa. Reveló que en 1987 el jefe de la Bonaerense atropelló a un chico de nueve años. Y que fue condenado por la Justicia civil pero zafó de la condena penal tras ocultar a un testigo clave. La víctima había nacido en cautiverio durante la última dictadura militar. Los voceros de Scioli creen ver en las revelaciones que los medios realizan sobre Salcedo una “operación” para “esmerilar” a Stornelli y al propio gobernador. Pero no desmienten ni una de las informaciones publicadas sobre el jefe de la Policía. A propósito, aseguran que por eso el mandatario no hará referencia alguna sobre el comisario.

 
 
     
Despacho 0221-429-7100 (int 3530) Mail: scinquerrui@hcdiputados-ba.gov.ar