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Hoteleros y gastronómicos se oponen a un proyecto de ley. Piden que se "respete a fumadores"
El proyecto de ley que busca regular la venta y el consumo de tabaco en la Provincia sigue levantando polvareda. Como respuesta a las modificaciones pro "tolerancia cero" introducidas en la Cámara de Diputados a la iniciativa "flexible" que había aprobado el Senado, la entidad que nuclea a los empresarios gastronómicos y hoteleros bonaerenses salió a pedir que el texto surja "por consenso y respete a los fumadores". Mientras tanto, entre los comerciantes platenses, las opiniones están divididas.
La iniciativa antitabaco que avanza en la Legislatura prohibiría fumar, de manera total y sin excepciones, en todos los espacios cerrados -tanto públicos como privados-, y vedaría la venta de cigarrillos en medios de transporte de pasajeros, museos, clubes, cines, teatros y estadios. La publicidad de cigarrillos también se impediría casi por completo en territorio bonaerense.
Desde la Asociación Empresaria de Hotelería, Gastronomía y Turismo de Buenos Aires (ASEN), se cree que la norma es excesivamente rígida, y se propone abrir una instancia de diálogo "que incluya a todos los sectores legítimamente interesados, dados los efectos negativos para el sector que podrían derivar de la sanción de la ley tal como se propone en Diputados".
Antonio Papasidero, presidente de la entidad, cree que "las áreas para fumar deben seguir existiendo; si están bien delimitadas y con adecuada ventilación, no perjudican a los no fumadores y no tiene sentido prohibirlas. En el mundo existen muchos casos probados del éxito de una legislación que respeta los derechos de quienes no fuman, pero también de quienes lo hacen".
"Tanto en España como en Chile, y sin ir más lejos en las ciudades de Buenos Aires y Mar del Plata, se contemplan espacios diferenciados" agrega Papasidero, "lo que permite regular el consumo de manera eficaz y sobre todo prudente, sin ir al extremo de prohibiciones totales".
Según el punto de vista empresarial, "regular sin el consenso de los sectores que resultan afectados es arbitrario y poco democrático; estamos de acuerdo con una regulación que restrinja fumar en espacios públicos, pero no nos pueden ignorar completamente". Papasidero adelanta que "si la ley sale tal como se está hablando en las comisiones de Diputados, vamos a accionar en la Justicia por medio de un amparo".
Hace algunos años, la experiencia de un restaurant totalmente libre de humo, en la zona céntrica de La Plata, terminó en flexibilización y marcha atrás. Hoy, los comerciantes creen que los tiempos han cambiado y el consumo de tabaco experimenta un retroceso irreversible; pero mientras algunos apoyan la "tolerancia cero", otros piensan que debe haber lugar para todos.
"La ley es favorable para quienes trabajamos en restaurantes y bares, pero además responde a una tendencia; la gente cada vez tiene más conciencia del daño que provoca fumar" advierte Fernanda Coriolano, encargada de un establecimiento gastronómico de 10 y 47: "en los doce años que llevo en el rubro, los espacios para fumadores se redujeron cada vez más, y la amplia mayoría de los clientes pide espacios libres de humo".
"Los platenses lo van a aceptar, y si hay alguno que no, se va a adaptar rápido" aclara Héctor Gallo Solari, secretario de la delegación local de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA): "no podemos más que apoyar algo que mejora la salud de todos, especialmente de los trabajadores que hoy en día pasan muchas horas en ambientes altamente viciados". En la Ciudad hay 560 emprendimientos comerciales del rubro, incluyendo 45 hoteles y una docena de discotecas.
Semanas atrás, la comisión de Prevención de las Adicciones de la cámara de Diputados modificó una iniciativa regulatoria aprobada en abril por el Senado, que contemplaba la posibilidad de que los comercios habilitaran zonas para fumadores "debida y visiblemente" separadas, ventiladas y señalizadas. EN el cuerpo que preside el diputado Sebastián Cinquerrui (Coalición Cívica), se aseguró que los cambios contaban con los avales de la Subsecretaría de Adicciones de la Provincia y el Ministerio de Salud.
La nueva versión, que eliminó por completo la posibilidad de fumar en espacios cerrados, pasó a la comisión de Salud, cuyo titular Juan De Jesús (FpV), también considera que los espacios públicos "tienen que ser cien por ciento libres de humo", y que "se debe garantizar a los ciudadanos vivir en aire puro".
DISCREPANCIAS
No todos coinciden. "Esperemos que la ley sea sensata, porque si no va a ser muy difícil hacerla cumplir" dice Augusto, propietario de un resto-bar de la zona de plaza Azcuénaga: "me parece muy bien que se prohiba fumar en lugares cerrados, pero también que se permita en espacios exclusivos -claro que acondicionados con un trabajo serio y no como la mayoría de los actuales-; si se llega al extremo de impedir fumar en un patio o una terraza, entonces se roza el absurdo".
De acuerdo con los datos que maneja la Alianza Libre de Humo, coalición integrada por más de 70 ONGs en el ámbito nacional, tres de cada diez argentinos ya viven en jurisdicciones con normas de tolerancia cero al tabaco. Las entidades destacan que "cada año mueren seis mil argentinos como consecuencia de la exposición a humo de tabaco ajeno", y subrayan que "los ambientes cien por ciento libres de humo constituyen la única estrategia efectiva de prevención y protección".
Los expertos de la Organización Mundial de la Salud también avalan el destierro total del humo, ya que genera afecciones como cáncer de pulmón, asma e infarto de miocardio; y aclaran que los tabicados en bares, restaurantes, bingos, casinos y afines, no lo garantizan. |
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